En su discurso como orador invitado al evento organizado por la Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana (AMCHAMDR, por sus siglas en inglés), el ministro de la Presidencia Gustavo Montalvo detalló los esfuerzos realizados en seguridad durante la gestión e hizo un llamado para hacer un frente común que permita avanzar en soluciones cada vez más efectivas.

Montalvo enfatizó que República Dominicana es uno de los países con los niveles de inseguridad más bajos del continente. Tomando en cuenta los datos para 2018 deI Sight Crime, una fundación que se dedica al estudio del crimen organizado, República Dominicana registró 10.4 crímenes por cada 100 mil habitantes.

“De entre 22 países analizados en Latinoamérica, ocupamos la octava posición entre los que tienen menor tasa”, aseveró el ministro.

Según ese informe, el país tiene mayores niveles de seguridad que países como Costa Rica (tasa de 11.4 crímenes por cada 100 mil habitantes) o Uruguay, con una tasa de 11.8. Puerto Rico, un ejemplo más cercano, con 20 homicidios por cada 100 mil habitantes, tiene el doble de delincuencia.

Además de las estadísticas nacionales, el ministro también enumeró datos circunscritos a la seguridad en las ciudades. Para ello, citó un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que revela que en América Latina están 43de las 50 ciudades con más violencia en el ranking de homicidios del mundo. “En ese listado de las 50 ciudades más peligrosas del mundo, no hay una sola urbe dominicana…. nos encontramos muy lejos de cualquier cifra parecida”, acotó Montalvo.

La urbe con el índice de violencia más bajo de ese listado es Nueva Orleans, en Estados Unidos, con una tasa de 36.87 homicidios por cada cien mil. “A una gran distancia de nuestra capital, Santo Domingo, con 8.66 homicidios por cada cien mil. Es decir, aquí la tasa de homicidios es 4 veces menor”, aclaró el ministro Montalvo.

En esa línea, recordó que la cantidad de muertes violentas en el país se redujo casi a la mitad en los últimos 8 años. Además, en el primer trimestre de 2019, los homicidios se han reducido un 6% con respecto al mismo periodo de 2018.

“No me interpreten mal. Por supuesto que 1,068 muertes violentas (en 2018) son demasiadas. Una es demasiado”, expresó. Montalvo a la vez que puntualizó la necesidad de analizar las tendencias globales y no guiarse por creencias, en referencia a diversos sectores que desconocen los cambios y avances alcanzados en el país en los últimos años.

Mejorar los salarios de los policías y las fuerzas armadas en los últimos años, en especial los que ganaban menos, la modernización de las prácticas policiales y un mejor equipamiento y mayor dotación de tecnología son avances en materia de seguridad alcanzados en los últimos años.

Asimismo, detalló los esfuerzos para el combate de la violencia de género, un trabajo integral que permitió una reducción del 22% de los feminicidios en 2018.

En ese sentido, destacó los avances alcanzados en seguridad con el Sistema Nacional de Atención de Emergencias y Seguridad 9-1-1, un servicio con alta aceptación en la población.

El ministro enumeró las medidas adoptadas en la frontera, algo sin parangón en los últimos 30 años. Las fronteras terrestres y marítimas están vigiladas por alrededor de 8,500 soldados, apoyados con 50 vehículos todoterreno, helicópteros, una flota de drones y más de 145 cámaras ubicadas en puntos estratégicos.

“Nunca hemos tenido un Estado tan presente en la frontera como hoy. Tanto en el plano de la seguridad, como en el del desarrollo humano, que a la larga es la mejor forma de proteger nuestro territorio”.

Una muestra del fortalecimiento de la seguridad en las fronteras es el aumento de las deportaciones de personas en situación migratoria irregular –de 10,416 en 2011 a las 132,433 en 2018- y un aumento de las incautaciones de productos y sustancias prohibidas del 111% en 2018.

“Solo si miramos más allá de la inmediatez tendremos la perspectiva necesaria para tomar decisiones correctas…Descubrimos entonces la historia real de una economía que ha crecido, no solo en cifras macroeconómicas, sino también en igualdad y bienestar. La historia real de una sociedad cada vez más organizada y más pacífica”, concluyó el ministro.